ArroyoCulebro
El salón es el corazón de la vivienda. Tiene una enorme altura y está forrado de suelo a techo con tablas blancas de madera machihembradas. “El salón tiene seis metros de alto. Queríamos un gran espacio, que diese sensación de amplitud y que se ha aprovechado para varios usos”, asegura la arquitecta. El elemento más importante es el enorme ventanal, que se extiende por toda la fachada. El ventanal conecta visualmente el interior y el exterior. La ventana es corredera para acceder fácilmente a la terraza, construida también en madera pintada de blanco, como en el salón. De esta forma, el interior fluye suavemente hacia afuera. “El salón es uno de mis lugares preferidos. En verano, a mi marido y a mí nos encanta estar aquí juntos y disfrutar de la naturaleza. En invierno, nos gusta sentarnos junto al ventanal protegidos del viento y del frío mientras hacemos los deberes con nuestro hijo”, asegura. Para acentuar el entorno natural y disfrutar de mayor libertad, la casa está amueblada sobriamente. La mesa del comedor está construida en madera de pino y tubos de acero. Las sillas, repintadas, son de Ikea. La lámpara colgante es el modelo Lolita en negro: un diseño de Nika Zupanc para la...
DESPUÉS: Gracias a un pequeño cambio en la distribución, sustituyendo los antiguos tabiques y puertas de paso por unos paneles correderos de madera lacada en blanco y vidrio translúcido, se introduce la luz natural en el hall de entrada y zonas de paso. Esta sencilla transformación contribuye a acortar el largo y oscuro pasillo original.“Fabricamos a medida los paneles correderos, que permiten abrir o cerrar, parcial o completamente, el salón-comedor. Están hechos de la misma manera que rodapiés y el resto de puertas, también lacadas en blanco”, explica Félix de Servicons.En el pasillo, un papel pintado lavable con aspecto de estucado decora y protege las paredes, para una mejor durabilidad con el paso del tiempo.
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