TRACERIA
Tracería: Ornamentación arquitectónica formada por la combinación de líneas y figuras geométricas.
Anna ha vivido toda su vida en este piso situado en Gracia lleno de encanto arquitectónico original pero oscuro, alargado y con muchas salas pequeñas sin luz ni ventilación.
Nos contactó porque estaba preparada para iniciar una nueva etapa de su vida, llena de luz, amplitud y porque no decirlo, calidez y amor para sí misma. Ella no tenía claro cómo quería hacerlo, qué cambios necesitaban en el piso, por eso depositó toda la confianza en nosotras que supimos entender qué estaba buscando.
Se trata de un piso alargado, la forma típica de las casas del Eixample. A la izquierda se encuentra la zona de día y a la derecha la de noche. Aunque tiene un pequeño patio de luces intermedio, la luz entra por los ventanales de las dos fachadas de los extremos del piso. Así pues, era necesario reducir las particiones en estas zonas para conseguir que la luz entrara lo más adentro posible del piso.
Iniciamos el recorrido en la entrada, un espacio majestuoso pero poco valorado hasta el momento. Las tracerías del techo, el rosetón y el ventanal de madera con vidrieras de colores nos sitúan la elegancia del piso que estamos a punto de presentar. La funcionalidad, como siempre, es uno de nuestros objetivos, de ahí que diseñemos un mueble a medida que contiene un banco para sentarse, un amplio zapatero, un armario para bolsas y chaquetas, y un armario de estantes para dejar bien integradas las instalaciones de la casa.
En la zona de noche predominan las dos habitaciones dobles, que originalmente tenían una sala previa: oscura y sin gracia. El primer paso fue conectarlas formando un bonito arco entre la habitación y la pre-sala para poder mantener las tracerías del techo originales y ganar amplitud en la habitación. Las puertas de todo el piso son las originales, las pintamos de blanco para modernizarlas, repararlas y ganar luz en los espacios.
La zona de día, con vistas al patio interior de manzana, está dividida por el muro de fachada previo a la galería acristalada, con la distribución original, implicaba que la cocina estuviera partida en dos zonas, el salón-comedor estuviera ubicada en menos de 10m2 y sin demasiada luz natural, y que en la zona más luminosa de la casa, la galería, no se hiciera ningún tipo de uso.
Sin tocar elementos estructurales conseguimos crear una zona de día diáfana, llena de luz y útil en todo su espacio.
La zona de la galería se convierte en un espacio multiuso: el primer espacio lo destinamos al comedor de la casa y un bonito espacio de estudio; y en segundo lugar, creamos la zona de lavadero, integrada dentro de un gran armario, que queda oculta a la vista en el día a día gracias a las puertas alistonadas con madera que prácticamente desaparecen y se ven como una pared que decora el espacio.
En esta zona de la galería mantenemos el techo existente al descubierto, compuesto por vigas de hierro y bóveda catalana enyesada.
Separadas por la fachada interior pero bien conectadas encontramos la cocina que goza de muchísima amplitud, totalmente integrada en la sala. Utilizamos mobiliario blanco y madera para dar calidez al espacio y romper con la estética de cocina convencional. La encimera blanca pierde protagonismo para resaltar de forma discreta las baldosas manuales cuadradas y blancas de la pared que dan carácter a la estancia. También dispone de una manzana central de madera, con espacio para dos o tres taburetes altos y un mueble abierto donde integramos la televisión.
Dos lámparas en suspensión de diseño minimalista se caen del techo y otorgan la cantidad de luz necesaria para poder comer o tomar una copa de vino mientras compartes un buen rato con los tuyos.
La zona de la sala disfruta de la presencia de la tracería original de su techo, la más espectacular de todo el piso. Esto no quita que instalemos iluminación empotrada en el techo que moderniza y baña homogéneamente el espacio.
Como pequeño detalle, rematamos el lateral de la cocina que ya interacciona con el pasillo, con una estantería de madera que queda muy decorativa en este punto.
Por último, en la zona central del piso creamos dos baños completos, revestidos con baldosa en color crudo tanto en el suelo como en paredes, grifos blancos y mueble de madera clara a conjunto con el resto del piso.
Anna ha vivido toda su vida en este piso situado en Gracia lleno de encanto arquitectónico original pero oscuro, alargado y con muchas salas pequeñas sin luz ni ventilación.
Nos contactó porque estaba preparada para iniciar una nueva etapa de su vida, llena de luz, amplitud y porque no decirlo, calidez y amor para sí misma. Ella no tenía claro cómo quería hacerlo, qué cambios necesitaban en el piso, por eso depositó toda la confianza en nosotras que supimos entender qué estaba buscando.
Se trata de un piso alargado, la forma típica de las casas del Eixample. A la izquierda se encuentra la zona de día y a la derecha la de noche. Aunque tiene un pequeño patio de luces intermedio, la luz entra por los ventanales de las dos fachadas de los extremos del piso. Así pues, era necesario reducir las particiones en estas zonas para conseguir que la luz entrara lo más adentro posible del piso.
Iniciamos el recorrido en la entrada, un espacio majestuoso pero poco valorado hasta el momento. Las tracerías del techo, el rosetón y el ventanal de madera con vidrieras de colores nos sitúan la elegancia del piso que estamos a punto de presentar. La funcionalidad, como siempre, es uno de nuestros objetivos, de ahí que diseñemos un mueble a medida que contiene un banco para sentarse, un amplio zapatero, un armario para bolsas y chaquetas, y un armario de estantes para dejar bien integradas las instalaciones de la casa.
En la zona de noche predominan las dos habitaciones dobles, que originalmente tenían una sala previa: oscura y sin gracia. El primer paso fue conectarlas formando un bonito arco entre la habitación y la pre-sala para poder mantener las tracerías del techo originales y ganar amplitud en la habitación. Las puertas de todo el piso son las originales, las pintamos de blanco para modernizarlas, repararlas y ganar luz en los espacios.
La zona de día, con vistas al patio interior de manzana, está dividida por el muro de fachada previo a la galería acristalada, con la distribución original, implicaba que la cocina estuviera partida en dos zonas, el salón-comedor estuviera ubicada en menos de 10m2 y sin demasiada luz natural, y que en la zona más luminosa de la casa, la galería, no se hiciera ningún tipo de uso.
Sin tocar elementos estructurales conseguimos crear una zona de día diáfana, llena de luz y útil en todo su espacio.
La zona de la galería se convierte en un espacio multiuso: el primer espacio lo destinamos al comedor de la casa y un bonito espacio de estudio; y en segundo lugar, creamos la zona de lavadero, integrada dentro de un gran armario, que queda oculta a la vista en el día a día gracias a las puertas alistonadas con madera que prácticamente desaparecen y se ven como una pared que decora el espacio.
En esta zona de la galería mantenemos el techo existente al descubierto, compuesto por vigas de hierro y bóveda catalana enyesada.
Separadas por la fachada interior pero bien conectadas encontramos la cocina que goza de muchísima amplitud, totalmente integrada en la sala. Utilizamos mobiliario blanco y madera para dar calidez al espacio y romper con la estética de cocina convencional. La encimera blanca pierde protagonismo para resaltar de forma discreta las baldosas manuales cuadradas y blancas de la pared que dan carácter a la estancia. También dispone de una manzana central de madera, con espacio para dos o tres taburetes altos y un mueble abierto donde integramos la televisión.
Dos lámparas en suspensión de diseño minimalista se caen del techo y otorgan la cantidad de luz necesaria para poder comer o tomar una copa de vino mientras compartes un buen rato con los tuyos.
La zona de la sala disfruta de la presencia de la tracería original de su techo, la más espectacular de todo el piso. Esto no quita que instalemos iluminación empotrada en el techo que moderniza y baña homogéneamente el espacio.
Como pequeño detalle, rematamos el lateral de la cocina que ya interacciona con el pasillo, con una estantería de madera que queda muy decorativa en este punto.
Por último, en la zona central del piso creamos dos baños completos, revestidos con baldosa en color crudo tanto en el suelo como en paredes, grifos blancos y mueble de madera clara a conjunto con el resto del piso.
Project Year: 2023
Project Cost: EUR 50,001 - EUR 75,000
Country: Spain